Cuidado de orquídeas
Nuestras orquídeas son Phalaenopsis: elegantes, fáciles de cuidar y en flor durante semanas o incluso meses. El secreto es regarlas menos de lo que cree.
Cómo cuidar su orquídea
- Luz, pero no sol: Lo ideal es una habitación luminosa a un metro de una ventana orientada al este o al norte. El sol directo de Florida quema las hojas.
- Temperatura agradable: A las orquídeas les gusta lo mismo que a nosotros: unos 18–27 °C (65–80 °F). Manténgalas lejos de las salidas del aire acondicionado, las corrientes frías y el calor.
- Riego: Más o menos una vez por semana, cuando el musgo o la corteza estén secos a unos dos centímetros de profundidad. En una maceta decorativa sin agujero de drenaje, riegue poco: unos 60 ml de agua a temperatura ambiente, vertida despacio sobre el musgo. Nunca deje las raíces encharcadas.
- Hojas secas: Evite mojar las hojas y el centro donde se unen; si cae agua ahí, séquela con un pañuelo de papel.
- Abono: Una vez al mes, de primavera a principios de otoño, añada abono para orquídeas al agua a la mitad de la dosis indicada. Las nuevas raíces plateadas que salen de la maceta son señal de una planta feliz.
- Después de la floración: Cuando caiga la última flor, corte la vara justo por encima del segundo nudo (el pequeño abultamiento) por debajo de las flores. Siga cuidando las hojas y puede volver a florecer. Si la vara se vuelve marrón, córtela cerca de la base.
Notas importantes:
- Mantenga el tutor y las pinzas para sostener las varas florales.
- Ponga un salvamanteles debajo de la maceta para proteger sus muebles.
- Las flores y plantas son solo decorativas: manténgalas, junto con su agua, fuera del alcance de niños y mascotas.
